ECOPREDICADOR

Los trabajadores de la viña: Ideas para sermones sobre Mateo 20:1-16

Rows of grapevines with dark purple grapes hanging in a sunlit vineyard.

La reverenda Dra. Leah D. Schade

La parábola de Jesús sobre los trabajadores de la viña refleja las duras realidades de los sistemas económicos y agrícolas explotadores, e invita a imaginar un mundo que cuide tanto de la tierra como de las personas.

A continuación, se presentan ideas para leer y predicar Mateo 20:1-16, la parábola de los trabajadores de la viña. Esto forma parte de la serie EcoPreacher 1-2-3, cuyo objetivo es equipar a los predicadores y a las congregaciones para abordar la Biblia desde una perspectiva ecológica. Este texto está asignado en el Leccionario Común Revisado para el decimoséptimo domingo después de Pentecostés, Año A.

Ecoexégesis

La ecoexégesis es un método para interpretar el texto bíblico desde una perspectiva ecológica, utilizando los principios de la teología ecológica.

Mateo 20:11-12

[Los trabajadores] se quejaron contra el dueño de la viña, diciendo: «Estos últimos trabajaron sólo una hora, y tú los has tratado igual que a nosotros, que hemos soportado la carga del día y el calor abrasador».

Es tentador espiritualizar la parábola comúnmente conocida como «los trabajadores de la viña» en Mateo 20:1-16. Algunos utilizan el dicho de que los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos para decirles a quienes están «en último lugar» que esperen su recompensa en la vida eterna, en lugar de exigir justicia ahora. Las personas en posiciones de privilegio también pueden usar este dicho para desestimar los llamados a la equidad, argumentando que los grupos marginados deben «esperar su turno» para recibir justicia.

Sin embargo, cuando colocamos em primer plano tanto a los trabajadores como a la tierra, descubrimos otra perspectiva. La parábola contiene una importante crítica social y económica. Es una crítica con la que Jesús quiere que nos enfrentemos.

Mateo 20:1-16 no es el único pasaje que analiza con mirada aguda la economía despiadada de la época de Jesús. Las historias sobre el siervo implacable (Mateo 18:23-35) y los labradores (Mateo 21:33-45) también presentan a un hombre rico con el poder de hacer o deshacer las vidas de sus siervos y trabajadores. La parábola de los trabajadores de la viña se centra en los jornaleros. Se trataba de personas que pertenecían a «una clase extremadamente vulnerable que, en cierto modo, era considerada inferior incluso a los esclavos» (T. Wilson Dickinson, The Green Good News, Cascade, 2019, 100).

Los jornaleros, que representaban entre el 5 % y el 15 % de la población en la época de Jesús, solían vivir en un espacio liminal, al margen de las estructuras familiares y las comunidades estables. William Herzog destaca este punto en Parables as Subversive Speech: Jesus as Pedagogue of the Oppressed (Louisville: Westminster John Knox, 1994). Los propietarios contrataban a jornaleros para los trabajos más difíciles a fin de evitar que sus propios esclavos dañaran sus propiedades.

Lo que debemos reconocer es que, hoy en día, muchos trabajadores migrantes también viven en esa condición liminal y continúan siendo víctimas de explotación. Al igual que los jornaleros en la época de Jesús, se les trata como personas desechables y se les excluye de la riqueza que producen para los propietarios de las tierras. No tienen propiedad, ni derechos, ni un sistema de apoyo. Quedan a merced de quienes los contratan.

¿Pero acaso el dueño de la viña no muestra misericordia? Se autodenomina «generoso» (v. 15) porque les da a los trabajadores contratados al final del día el mismo salario que a los que trabajaron más horas. Por eso, las interpretaciones tradicionales suelen equiparar al dueño de la viña con Dios. Pero ¿es realmente así?

De ser así, las consecuencias son preocupantes. Si Dios es el dueño de la viña, entonces Dios no hace nada para abordar el sistema que hunde a estos jornaleros cada vez más en la pobreza. Dios también enfrenta a los jornaleros entre sí, tal como lo hace el dueño de la viña en la historia. Y Dios es, francamente, injusto con los más necesitados. En otras palabras, este comportamiento no es característico del Dios que Jesús proclamó.

Entonces, ¿en qué se parece el «reino de los cielos» a este dueño de la viña? Jesús nos presenta esta parábola como un espejo que refleja un sistema económico explotador. Lo que vemos debería hacernos cuestionar nuestro papel en ese sistema.

Wilson Dickinson sugiere que la parábola de Jesús insta a los oyentes a «cuestionar el orden y el imperio que crean una situación en la que las personas se ven obligadas a abandonar sus tierras». A medida que las comunidades pierden recursos, las personas caen en desesperación. «La gente se ve obligada a trabajar para la élite, que se cree dueña de la creación de Dios para hacer con ella lo que le plazca» (Dickinson, 102). Quizás esta parábola revela la cruda verdad sobre un sistema económico que parece funcionar perfectamente para quienes disfrutan de uvas dulces en sus platos.

Desde esta perspectiva, la frase final de la parábola podría no ser una moraleja proverbial.  Más bien, podríamos interpretarla como una observación melancólica de Jesús. «Revela la generosidad vacía que pone a las personas en fila para mantener el poder asimétrico de los ricos que dan sobras de su abundancia a los pobres, y que fomenta antagonismos entre quienes deberían encontrar solidaridad» (Dickinson, 102).

Los predicadores pueden invitar a la congregación a escuchar esta parábola desde la perspectiva de los jornaleros mal pagados, a menudo indocumentados, de nuestra época. Estos trabajadores son quienes, de manera invisible, nos proveen los alimentos que comemos todos los días. Las iglesias que celebran la Santa Comunión podrían informarse sobre las condiciones laborales de quienes cosechan las uvas para el vino sacramental.

Los predicadores también podrían imaginar esta parábola desde la perspectiva de la propia Creación. ¿Cómo cambiarían las cosas para el viñedo si los trabajadores fueran copropietarios de la tierra? ¿Cómo podrían prosperar la tierra y las personas si todos compartieran por igual su abundancia?

Idea ecológica

La «Idea ecológica» es una declaración concisa que nos dice quién es Dios y/o qué hace Dios en relación con la Creación, y cómo debemos responder como personas de fe.

La parábola de Jesús sobre los trabajadores de la viña pone al descubierto las duras realidades de nuestros sistemas económicos y agrícolas explotadores, y nos llama a imaginar una sociedad que cuide tanto de la tierra como de las personas.

Preguntas ecológicas

Las preguntas ecológicas son aquellas que podemos plantear para ayudar a una congregación a extraer las implicaciones de la exégesis y la idea ecológicas.

  1. ¿Sabes quién cosechó los productos que has comido hoy? ¿De dónde vinieron y cuánto se les pagó a los trabajadores por su labor?  ¿Has pensado en los trabajadores indocumentados y en lo que tienen que soportar? 
  2. ¿De qué maneras apoya tu denominación a los trabajadores agrícolas? ¿Cómo puedes apoyar estos esfuerzos?

Eco-acciones

Las acciones ecológicas son formas en que una congregación puede responder a la idea ecológica y a las preguntas ecológicas. Una de estas posibilidades podría encajar en el contexto de tu ministerio.

  1. Visita el sitio web de United Farm Workers para conocer cómo se organizan para proteger a los trabajadores agrícolas.
  2. Organiza un foro para conocer los esfuerzos que se realizan para luchar por los derechos y la legalización de los trabajadores agrícolas. Invita a representantes de los sindicatos de trabajadores a hablar en tu iglesia. Organiza a los feligreses para que se sumen a la campaña que pide al Congreso que actúe
  3. En sus oraciones, recuerden a los trabajadores agrícolas que soportan un calor mortal debido al agravamiento de la crisis climática. Recauden una ofrenda especial para apoyar a los trabajadores agrícolas y donen aquí.

EcoPreacher 1-2-3

EcoPreacher 1-2-3 es una asociación entre la Rev. Dra. Leah Schade y el Centro Interreligioso para el Desarrollo Sostenible, editores de Eco Bible, un comentario ecológico judío sobre las Escrituras hebreas. EcoPreacher 1-2-3 ofrece una preparación de sermones breve, accesible y centrada en la creación, basado en un sólido fundamento bíblico. Para ver otras ideas de EcoPreacher y para registrarse para recibir futuras entregas de EcoPreacher 1-2-3, haga clic en aqui: https://interfaithsustain.com/ecopredicador-123/.

Reverenda Dra. Leah D. Schade es profesora asociada de predicación y culto en el Lexington Theological Seminary de Lexington, Kentucky, EE. UU. Leah es ministra ordenada de la Iglesia Luterana (ELCA) y ha prestado servicio en tres congregaciones diferentes en entornos rurales, suburbanos y urbanos.  Es autora de siete libros, así como de un folleto devocional de Cuaresma centrado en la Creación, y es la bloguera EcoPreacher de Patheos.com.

La traducción de este artículo es de Yezimer Aleman. Ella nació en San Juan, Puerto Rico y en el 2015 se mudó para la ciudad de Miami. Está casada y es madre de dos varones y dos perros. Posee una licenciatura en Consejería Clínica Cristiana y está certificada en Ministerios Hispanos por Lexington Seminary. Actualmente, es la presidenta del Ministerio de Mujeres Hispanas en la Convención del Sureste y participa activamente en diferentes roles dentro de la Iglesia Central Cristiana, Discípulos de Cristo (CCC Gables). Además, Yezimer dedica su tiempo a realizar trabajos de traducción, principalmente para proyectos relacionados con la iglesia. Leer es su pasatiempo favorito.

* Crédito de la imagen destacada: Unsplash.

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